Reserva un vuelo a: Dublin

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Icelandair ofrece vuelos baratos a Dublín desde EE. UU. y Canadá para que disfrute de un buen craic durante todo el año (es una palabra local útil para describir los buenos momentos y las risas, y se pronuncia «crack»).

Vuelos a Dublín con aroma a Islandia

Los dublineses cumplen su reputación de ser divertidos y amigables, y sus «pubs», música y cuentos tradicionales no tienen rival. No obstante, prepárese también para sorprenderse: Dublín rebosa entretenimiento de primera alejado de los tópicos. Desde éxitos de ventas literarias hasta arte de la más alta categoría.

Antes (¿o después?) de visitar los «pubs», ¿le apetece eliminar las toxinas en una inmersión en la Laguna azul? Al reservar sus billetes para Dublín con Icelandair, puede añadir una parada de hasta siete noches en Islandia sin recargo alguno.

Paseos por la ciudad y amores literarios

Toda la historia y el corazón de Irlanda se refleja en Dublín: de grandes catedrales a cárceles ilustres, pasando por gemas de primera y la magia de la elaboración de la cerveza Guinness. Vaya directo al Trinity College para explorar los terrenos de esta prestigiosa universidad de 425 años de edad. Aquí reposa el Libro de Kells, un manuscrito religioso que podría ser el libro más antiguo del mundo (data de alrededor del 800 d. C.) y sus ilustraciones son como de otro mundo.

Los ratones de biblioteca pueden seguir los pasos de héroes literarios como Joyce, Beckett y Wilde. Los amantes del arte pueden salir a la búsqueda de museos y galerías, y todos pueden disfrutar de los paseos por la ciudad, sus verdes plazas, calles adoquinadas y la elegancia de la arquitectura georgiana. No hace falta decir que es casi obligatorio echar un vistazo a la vida local en todo su esplendor en uno (o varios) de los «pubs» tradicionales.

Sabores que probar (y Guinness)

¿Tiene ganas de conocer platos tradicionales con nombres tan poéticos como «boxty», «colcannon» y «champ»? Se encontrará patatas en varios guisos, pero también encontrará sitios elegantes que ofrecen productos locales con carne y marisco de alta calidad. No se pierda el pan de soda y haga una degustación de quesos irlandeses. A la hora de la cena, hay un montón de buenas ofertas para turistas en el Temple Bar y algunos restaurantes elegantes alrededor de Merrion Square, en los callejones de Grafton Street y en Ranelagh, al sur.

Querrá dedicar algo de su tiempo a la famosa cultura de «pubs» de Dublín: la ciudad es el hogar de más de 1000 guaridas donde beber. Muchos lugares sirven comida para acompañar la Guinness y el güisqui irlandés, que fluyen sin restricciones. Además, también podrá disfrutar de una decoración atemporal, amables lugareños, divertidas historias y constante música en directo. Sláinte! (¡Salud!)

Lejos de la ciudad

Quizá nos engaña la vista, pero creemos que aquí los campos son más verdes (Irlanda no es considerada la Isla Esmeralda sin motivo). El campo tiene un surtido de costas escarpadas, campos exuberantes, colinas onduladas y castillos y abadías cambiantes. En medio de la belleza natural hay pequeños pueblos encantadores donde la vida va más despacio y siempre hay tiempo para una charla amistosa. Haga un viaje por carretera y visite lugares cuyos nombres suenan a canción: el anillo de Kerry, la península de Dingle, Kilkenny y Limerick.

Desde Dublín, hay excursiones perfectas como una incursión al pueblo pesquero de Howth, tan solo a 14 kilómetros por carretera y perfecto para comer marisco y pasear con vistas espectaculares. A 53 kilómetros al sur está Glendalough, hogar de ruinas monásticas en un entorno supremamente encantador.